La miniPCR, desarrollada por dos biólogos formados en la UBA, fue utilizada por astronautas en la Estación Espacial Internacional y ahora integra una exposición dedicada a la vida y el trabajo científico fuera de la Tierra.

El dispositivo fue creado por Sebastián Kraves y Ezequiel Álvarez Saavedra con el objetivo de acercar herramientas de biología molecular a estudiantes, investigadores y laboratorios con recursos limitados. Su incorporación al Museo Nacional del Aire y el Espacio de Washington representa un nuevo reconocimiento a su recorrido.

La máquina es un termociclador que permite amplificar fragmentos de ADN mediante la técnica PCR. Su tamaño reducido y su bajo requerimiento de recursos facilitaron su uso en la Estación Espacial Internacional, donde el espacio, la energía y el transporte de materiales están sujetos a restricciones.

El vínculo con el museo comenzó en mayo de 2020, cuando investigadores de la NASA conectaron a los científicos argentinos con los responsables de la exposición. Desde 2016, el equipo ya había sido utilizado en experimentos espaciales, entre ellos investigaciones sobre ADN, diagnóstico molecular y edición genética con CRISPR.

Uno de sus aportes es permitir que los astronautas analicen muestras en órbita sin tener que enviarlas a la Tierra. Según explicó Álvarez Saavedra, contar con una máquina de PCR en la estación permite diagnosticar enfermedades en cuestión de horas, en lugar de esperar meses por el traslado y análisis de las muestras.

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