El dirigente afirmó que los estudiantes de familias de menores recursos no tienen las mismas posibilidades de elegir su educación que aquellos pertenecientes a sectores de mayores ingresos. En ese marco, planteó que la tecnología puede contribuir a reducir esa brecha.

Durante su exposición, De la Torre contrastó las oportunidades educativas de los chicos de sectores populares con las de aquellos que pertenecen a familias de clase media y alta. Sostuvo que, mientras algunos pueden elegir dónde y cómo estudiar, otros quedan sujetos a las alternativas que les ofrece el sistema público.

“A los pobres hoy les damos comida, no educación”, afirmó. Luego agregó que “los hijos de la clase media y de los ricos eligen su educación. A los hijos de los pobres se la imponemos”, en una crítica a las diferencias de oportunidades según el nivel socioeconómico.

Frente a ese escenario, el dirigente vinculó su propuesta de incorporar tecnología en las escuelas con la posibilidad de ofrecer mejores herramientas de aprendizaje. Su planteo apunta a que los estudiantes de las escuelas públicas puedan acceder a recursos educativos que, según señaló, ya se utilizan en otros contextos.

Como ejemplo, mencionó la posibilidad de implementar en una escuela de Moreno un sistema similar al que utiliza Alpha, una institución de Texas que, según relató, obtuvo los mejores resultados en pruebas estandarizadas de Estados Unidos. De la Torre sostuvo que el objetivo es que el lugar de nacimiento o la situación económica no determinen la calidad de la educación que recibe cada chico.

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