En el marco de su propuesta política para la provincia de Buenos Aires, el dirigente planteó un plan de cuatro años que contempla la federalización del conurbano, una alianza estratégica con empresas tecnológicas y la expansión de la energía nuclear.
Bajo la consigna de que el sistema político actual está agotado y debe ser reemplazado, la iniciativa busca una ruptura con las estructuras tradicionales. «Voy a ser el primer gobernador que no tenga un jefe. Mi única preocupación va a ser la provincia», destaca el documento de trabajo.
Federalización territorial y reforma en seguridad
El núcleo central del proyecto consiste en separar el conurbano de la provincia de Buenos Aires transformando 27 municipios en distritos federales que dependan directamente de la Nación, eliminando así un nivel de gobierno intermedio. La supresión de la administración provincial en esa región permitiría eliminar por completo el impuesto de Ingresos Brutos para comercios y empresas, reduciendo precios y costos. Además, se proyecta la creación de una policía militar del conurbano con formación en Campo de Mayo a cargo de delitos complejos, mientras que el patrullaje cotidiano recaerá en las policías municipales.
Innovación tecnológica y desarrollo energético
En paralelo, la propuesta incorpora una alianza tecnológica y educativa basada en herramientas de inteligencia artificial y plataformas digitales —como el sistema Alpha— para que los alumnos aprendan contenidos fundamentales en dos horas diarias con tabletas. Para sostener este desarrollo y los centros de datos, se plantea una matriz energética nuclear orientada a multiplicar por diez la capacidad actual de la provincia, pasando de mil a diez mil megavatios mediante la expansión de Atucha y el uso de reactores modulares.
El proyecto concluye que estas medidas buscan ordenar el caos administrativo, liberar al interior de la provincia para que reciba atención prioritaria y aprovechar las condiciones de desarrollo económico.




