Fue una de las grandes apuestas de la cartelera porteña y terminó convirtiéndose en un verdadero hito cultural. Cuando Frank conoció a Carlitos, la obra que se atrevió a imaginar la noche en que un consagrado Carlos Gardel apadrinó a un jovencísimo Frank Sinatra, entra en su cuenta regresiva final en la Calle Corrientes.
Las cifras hablan por sí solas: cerca de 600 funciones, más de 150.000 espectadores y un desfile de ovaciones que consagró el trabajo de Oscar Lajad (Gardel) y Lucas Gerson (Sinatra). La producción, que no ha escatimado en despliegue técnico ni musical desde su debut en 2024, demostró que el público aún mantiene viva la fascinación por los grandes íconos del siglo XX.
El impacto no fue solo de taquilla. Aclamada de manera unánime por la crítica, la obra sumó reconocimientos como el Premio María Guerrero y fue declarada de Interés Cultural en la Legislatura Porteña, consolidándose como un imperdible de la cartelera local.
Sin embargo, el viaje recién empieza. Con las últimas funciones confirmadas en el Teatro Multitabarís hasta diciembre, el espectáculo ultima detalles para su inminente salto internacional: Miami será la primera escala de una gira con la que el musical aspira a repetir el suceso en el mercado anglosajón e hispanoamericano.
Buenos Aires empieza a despedir a dos gigantes de la música popular, en una puesta en escena que demostró que el mito sigue tan vivo como la primera noche.




