La actividad generó una densa columna de humo y una alerta para la navegación aérea. Por el momento, no se ordenaron evacuaciones y las autoridades mantienen el código naranja.
El volcán Kilauea, uno de los más activos de Hawái, Estados Unidos, registró una nueva erupción entre el 2 y el 3 de noviembre. El episodio, identificado como el número 56 de una secuencia de actividad que comenzó en 2024, estuvo acompañado por la expulsión de material incandescente y una importante columna de humo.
Las imágenes difundidas muestran la salida de lava en el área del cráter. Según el reporte, las emisiones alcanzaron al menos 1200 metros de altura, mientras que en algunos sectores la lava llegó a elevarse hasta seis metros. La actividad se concentra en el cráter y permanece bajo seguimiento para evaluar su evolución.
Uno de los principales motivos de preocupación es el riesgo para la navegación aérea. La emisión de material volcánico y la columna de humo motivaron una alerta para los vuelos que atraviesan la zona. En este contexto, se mantiene el código naranja y las autoridades monitorean posibles cambios en la intensidad de la actividad que podrían derivar en nuevas advertencias.
Pese a la magnitud de las imágenes, hasta el momento del reporte no se habían dispuesto evacuaciones. La atención está puesta en el comportamiento del volcán durante las próximas horas, ya que un aumento de las emisiones podría modificar el nivel de riesgo y las medidas de prevención para la zona.




