Felicitas Alvite comenzó a ser juzgada por el choque ocurrido en abril de 2024 en La Plata, en el que murió un motociclista. Está acusada de homicidio simple con dolo eventual y también será juzgada una amiga por su presunta participación en una prueba de velocidad.
Más de dos años después de la muerte de Walter Armand, comenzó este lunes el juicio contra Felicitas Alvite, conocida como “La Toretto”, por el choque ocurrido el 12 de abril de 2024 en la localidad platense de Tolosa. La joven, de 23 años, conducía un Volkswagen Gol Trend que embistió la motocicleta de la víctima. El proceso se desarrolla ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 de La Plata y la acusada enfrenta una pena de entre 8 y 25 años de prisión.
La causa también tiene como acusada a Valentina Velázquez, amiga de Alvite, investigada por su presunta participación en una prueba de velocidad o destreza con vehículos. El debate comenzó con 45 minutos de demora y se extenderá durante cinco jornadas, hasta el viernes 6 de noviembre. Está prevista la declaración de cerca de 100 testigos, mientras que Alvite participa del proceso bajo prisión domiciliaria, beneficio que obtuvo en mayo de 2025.
Uno de los puntos centrales será determinar las circunstancias del choque y si Alvite circulaba a alta velocidad y cruzó semáforos en rojo. La joven reconoció ante la Justicia que condujo de manera imprudente, pero negó haber participado de una picada y aseguró que no vio la motocicleta hasta que fue demasiado tarde para evitar el impacto. La Fiscalía sostiene que aceptó el riesgo de provocar una muerte, mientras que la defensa rechaza la acusación de homicidio doloso.
El juicio también representa una instancia clave para la familia de Armand, que reclama justicia desde el momento del hecho. La querella está representada por Fernando Burlando, Fabián Améndola y Delfina Burlando, mientras que la defensa de Alvite sostiene que no tuvo intención de matar y busca discutir la calificación penal. La diferencia entre las acusaciones es significativa: el homicidio simple con dolo eventual prevé de 8 a 25 años de prisión, mientras que el homicidio culposo vial contempla una escala considerablemente menor.




